Caído

José Manuel García Gómez dedicó varios poemas a la Cofradía gaditana de Nuestro Padre Jesús Caído y María Santísimo de los Desamparados. Uno de esos poemas lo tituló «Caído» con estos versos de Luis de Góngora de introducción: «Caído se le ha un clavel/ hoy a la aurora del seno».  Compartimos el recitado que de este poema hizo la poeta jerezana Pilar Paz Pasamar en el documental En medio de las olas y que finalmente fue descartado del montaje final.

 

Rindes, Señor, sobre la dura piedra,

tu rodilla;

sobre el escalofrío

naufraga el leño verde;

te desplomas, Jesús como un cordero,

perdidas las entrañas

en la calle,

y ayer, desde lo alto,

una flor se posaba

en la ternura vegetal del heno.

 

La cruz, Señor,

te rinde el corazón. Te rinden

beso, látigo y espina,

te rinde el gallo

que cantó tres veces,

te rinden los cuchillos

que le abrieron

siete ríos de sangre

al dolorido maternal regazo,

te rinden

manos torpes, corazones,

gritos, nieblas

espesas de humana pobredumbre,

y ayer, desde lo alto,

una flor se posaba

en la ternura vegetal del heno.

 

Una vez

y otra vez cae tu rodilla

sobre los mismos lechos duros de la piedra.

Tres veces van, Señor. Tres golpes van

por los que se despeña tu sonrisa.

Tú por nosotros,

tu dolor por el nuestro,

que el rescate lo exige

en la absorta mañana del calvario,

y ayer, desde lo alto,

una flor se posaba

en la ternura vegetal del heno,

una flor que ahora tronchan

locos voces de sangre,

locos vientos de sangre,

necias luces de sangre.