CRONOLOGÍA
1930
- Nace en la calle Cervantes de Cádiz en el entorno de la Plaza de San Antonio donde corretea de niño. Hijo de Amalia y de Isidro.
1945
- Desde la más temprana adolescencia empieza a desarrollar su vocación por la poesía. Sus primeras colaboraciones literarias aparecen en una revista que edita el Instituto Columela en donde estudia.
1953

- Funda junto a otros poetas gaditanos la revista de poesía Caleta como la playa en la que suelen reunirse a recitar sus versos. Caleta será heredera de la revista Platero. Si Platero representaba el espíritu de Fernando Quiñones Caleta es en toda su esencia el espíritu de José Manuel García Gómez.
- Primera emisión del espacio radiofónico Versos a medianoche en Radio Juventud que él mismo dirige y escribe.
1955
- Caleta se consolida como revista de poesía y en ella colaboran los principales poetas españoles de su tiempo. Por un lado los muy consagrados de la generación del 27, caso de Vicente Aleixandre, Rafael Alberti o Gerardo Diego, y por otro los de generaciones posteriores que dejan también su huella como Gabriel Celaya. Caleta es también el refugio lírico de poetas andaluces coetáneos a García Gómez desde el arcense Julio Mariscal al sevillano Manuel Mantero pasando por el jerezano José Manuel Caballero Bonald. Tampoco faltan en Caleta resueltas voces femeninas como Pilar Paz. En Caleta el propio García Gómez publica sus primeros versos, algunos de ellos amorosos, parte de un proyecto titulado La pared íntima que nunca se concretaría. Además de estos poemas destacan otros muy existenciales como "Los muertos" y reivindicativos de la memoria de otros poetas que no eran precisamente parte de la oficialidad del régimen franquista como el titulado "Elegía para Antonio Machado". La poesía de García Gómez ve la luz en otras publicaciones contemporáneas de Caleta, caso de la revista Alcaraván de Arcos de la Frontera, de la revista malagueña Caracola dirigida por José Luis Estrada Segalerva o de la jerezana Capitel del poeta roteño Ángel García López.
1958
- Forma parte de los Cursos de Verano que la Universidad de Sevilla organiza en Cádiz en una comisión de la que forma parte al lado de Miguel Martínez del Cerro, Jesús Ramos Martín, Francisco Sánchez Cossío y Augusto Conte Lacave. La atonía cultural de los años cincuenta en Cádiz trata de ser aliviada con la creación en 1950 de los Cursos de Verano de la Universidad de Sevilla. La idea de los Cursos de Verano no partió de Pemán sino de los catedráticos Bernardo Perea y Miguel Martínez del Cerro. Con posterioridad José María Pemán adquiriría un protagonismo mayor dada su posición de privilegio en el contexto cultural de la época. Para dar una idea de los entresijos de estos cursos citamos al historiador Alberto Ramos Santana que relata el control excesivo que sobre los mismos ejerció el Secretario Bernardo Perea Morales y el enfrentamiento que García Gómez tuvo con él, cansado de la arbitrariedad de sus decisiones. Este incidente pone de relieve la acusada personalidad de García Gómez que a partir del siguiente año dejaría de tener un papel relevante en los Cursos de Verano tras enfrentarse a Bernardo Perea quien abandonaría el control de los mismos a principios de los años sesenta, supliéndole Jesús Ramos Martín.
- El diario Ayer se hace eco en el mes de enero del estreno en la Academia de San Dionisio de Jerez de La sibila Casandra de Gil Vicente en versión libre de José Manuel García Gómez y con introducción de la profesora del instituto Columela de Cádiz Carmen García Surallés.
- Diserta en la Cátedra de Cante Jondo recién creada por la sección de flamencología del Centro Cultural de Jerez de la Frontera. Fue presentado en aquella ocasión por Manuel Pérez Celdrán, director de la Revista Atalaya de Jerez. La conferencia del poeta gaditano llevó por título «Sentido y permanencia del cante jondo». Son años en los que García Gómez se vincula también al mundo del flamenco siguiendo el ejemplo de otra serie de poetas que se sienten fuertemente atraídos por las señas de identidad del cante andaluz. Es el caso de Ricardo Molina, Fernando Quiñones o José Manuel Caballero Bonald. José Manuel García Gómez se escribe en estos años con el flamencólogo Anselmo González Climent y se acompaña en sus conferencias flamencas del cantaor Chiquito de Cai.
1959
- Carta de Manuel Mantero a José Manuel García Gómez. El poeta sevillano Manuel Mantero en la introducción a su libro Poetas españoles de posguerra, señala la dificultad de creación en la España de los años cincuenta, una dificultad que no es exclusiva de aquel periodo. El poeta aparece, en la mayor parte de los casos, como una isla, obligado a componer sus versos casi a escondidas. Esta clandestinidad obligada cercena toda posibilidad de difusión, de encontrar salidas y estímulos. El Estado termina arrinconando la cultura, ni la incentiva ni le proporciona los medios idóneos para expresarse y la ubica en una marginalidad dolorosa. La siguiente carta de Manuel Mantero dirigida a José Manuel García Gómez es muy interesante por cuanto refleja ese difícil contexto para la poesía andaluza al que estamos aludiendo: "José Manuel, ¿Cuántos sonetos, cuántos versos hace que te conozco? ¿Y cómo me vino esta amistad con vosotros los poetas de Cádiz? Entrañablemente os tengo en mi corazón: Tejada, Carlos y Antonio Murciano, Julio Mariscal... y tú, José Manuel, verdadero y fiel a tus murallas salinamente ventiladas. Recuerdo la primera vez que nos vimos, allá en la calle Laraña. Tú me esperabas en unión de Ángel García López. Habías venido de Cádiz con Generoso Medina, el poeta uruguayo. Nuestra amistad tenía base y futuro. Eran tiempos ( y era ayer mismo) de afilar la pluma y la intención. Luchábamos por nosotros mismos, por nuestro verso. Hoy, José Manuel, quizá sea preciso luchar menos. Las piezas del mecano van uniéndose apaciguadamente. Podemos caminar por nuestro propio paso. Pero hemos empuñado una lanza de hermosura para defender algo inaudito: Andalucía. Bajo ese palio dulce quiero verte hoy: Andalucía nuestra, la que no se casó con ningún inglés como dijera Federico, Andalucía que nos nutre y nos engaña. Andalucía madre novia, lancinante y preciosa como un buen sueño, rica de hazaña aventurera y cambiante, luminosa, para la vida y para la muerte acostumbrada de los días. Tú y yo, José Manuel, nos hemos empeñado quizá más que nadie - vanidades aparte- en defender a la madre escupida, a la novia manoseada, en juntar ímpetus, en armonizar voluntades y ofrecer a todos una disciplina, un orden, una empresa y un realce. Y nos hemos empeñado en esto exageradamente a veces, casi con la violencia porque la violencia es bella conveniente a veces ¿Qué otra cosa fue - y es- tu "Caleta" que un amarre andaluz de poetas, hecho con sentido propio? A ti y a mí nos duele Andalucía, nos alegra y nos conturba. Manos de fuera la intentan tocar, y ella se evade como un gorrión voluntario. Piernas de fuera la quieren inmovilizar, y ella se desposee con la ignorancia de una duquesa que se ignora entre amapolas nativas. Labios de fuera la persiguen con besos, y ella se dispersa como un chorro de fuente oprimido por un dedo. Esto es lo que nos quema y lo que nos une: amor a la tierra, fidelidad al sitio. De aquí, centro vivo, tenemos que partir, y saltar a la altura, de nuestro propio nacimiento entrañado y oloroso. Pero yo venía a hablar de ti, a "presentarte". Somos muy ceremoniosos. "Presentarte". ¿No estás ya presente? Habla tú por mí. Hablarás del amor en la poesía. No hace mucho Neruda afirmaba a un periodista que quien no escriba de amor por estimarlo atrasado es un memo o algo parecido. Un memo, digo yo, u otra cosa peor. Hablar del amor, como de la muerte o de Dios, es tremendo. Pero los andaluces somos también tremendos. Tremendos para decir tú lo tuyo aquí esta noche, con gripe, tremendos para encontrarnos aquí, una noche cualquiera, en Sevilla, en Andalucía, y romper tú a hablar enamoradamente, y yo a callarme y colgarme de los flecos el milagro de la poesía".
- En el mes de marzo ofrece una conferencia en el Club La Rábida de Sevilla en la que le presenta el poeta sevillano Manuel Mantero. El poeta gaditano realiza un repaso de la joven poesía femenina andaluza y destaca los nombres de Concha Lagos, Julia Uceda, María de los Reyes Fuentes y Pilar Paz. Precisamente con Pilar Paz Pasamar el poeta gaditano realiza un recital poético en el Ateneo de Cádiz en mayo, cerrándose las actividades del curso. García Gómez eligió para cerrar su intervención su «Elegía a Antonio Machado» y su «Oración para pedir el amor
1960

- En el mes de febrero regresa a la Academia de San Dionisio para ofrecer una conferencia titulada Historia de la poesía andaluza. Ese mismo mes le invita el Ateneo de Sanlúcar de Barrameda para abordar el mito de Don Juan en una ponencia titulada Don Juan o la frivolidad.
- Encuentro en el mes de julio con Jean Cocteau. Del encuentro de José Manuel García Gómez con Jean Cocteau queda una fotografía en la que también aparece el olvidado poeta argentino Mario Norberto Silva, uno de cuyos libros de poemas llevaría ilustraciones del propio Cocteau. La visita del heterodoxo artista francés no quedó huérfana de detalles pintorescos y folklóricos con fiesta campera incluida en la finca de Los Alburejos propiedad de Álvaro Domecq y velada flamenca en la legendaria Cueva del Pájaro Azul de la Calle San Juan que se prolongó hasta altas horas de la madrugada. La visita de Cocteau a aquel Cádiz poco dado a las excentricidades y la impresión que causó a los jóvenes poetas gaditanos la expresó Fernando Quiñones en su libro Fotos de Carne e inspiró el libro de Luis García Gil, hijo de García Gómez, La noche gaditana de Jean Cocteau.
- Coordina y prologa una magnífica y minuciosa Antología de la Poesía Española en la que revelaba su profundo rigor crítico. Esa antología se enmarcaba dentro de los Cursos de Verano con destino a los cursillistas preferentemente extranjeros para que tuvieran un primer contacto con la poesía española. Emilio de la Cruz le dedicaba a esta publicación un artículo en La información del Lunes el 4 de julio de 1960. A la edición de los Cursos de Verano de 1960 se incorporó la Tertulia Hispanoamericana de Madrid dirigida por Rafael Montesinos que eligió a García Gómez como Secretario de la misma, mientras durara su presencia en los Cursos de Verano. Ante la Tertulia José Manuel García Gómez leyó el 9 de agosto de 1960 una conferencia titulada Espiritualidad de la joven poesía española. Como conferenciante su prestigió no dejaba de crecer tras prodigarse como tal en los años cincuenta.
1963
- Participa en el mes de septiembre en el primer ciclo estival organizado por la Academia de San Romualdo de San Fernando con una conferencia titulada "Federico Chopin, el hombre y el músico". La música clásica constituía otra de las pasiones del poeta. En noviembre de ese mismo año encontramos a García Gómez en la Escuela la Salle de Puerto Real con una charla titulada "Poesía y plegaria".
- Dirige la página cultural de Diario de Cádiz con una sección titulada Domingo-Letras. En esta página no faltan artículos de interés e incluso José Manuel García Gómez se encarga de comentar las novedades editoriales que se producen en el mundo de la poesía. Su sensibilidad lírica se acerca a la obra de Fernando Villalón, Ángel García López, José Luis Tejada, Manuel Mantero o María Victoria Atencia. A ellos destina atinados juicios críticos donde suele predominar el cariño y el respeto a la obra comentada. La idea es difundir obras que José Manuel García Gómez cree meritorias y por ello no se detiene en juzgar obras que no le interesan o que no le merecen la más mínima atención.
- Realiza una serie de entrevistas para Diario de Cádiz con personajes gaditanos en una sección que titula Cádiz a la vista. En junio de 1963 entrevista a la poeta Pilar Paz Pasamar. Pasarían por Cádiz a la vista el cantaor Aurelio Selle, el historiador Augusto Conte y Lacave, el profesor Guillermo Morón y el fotógrafo y también escultor Ángel Movellán.
1964
- Dirige el Aula de Literatura del Ateneo gaditano donde deja su impronta con una serie de actos sumamente interesantes que enriquecieron la vida cultural gaditana de aquellos años.
- El 10 de febrero quedó inaugurada el Aula de Literatura del Ateneo que dirigió José Manuel García Gómez y que se ubicó en el salón de la Biblioteca Municipal . El escritor gaditano Fernando Quiñones fue elegido para la puesta de largo del Aula de Literatura. Quiñones leyó algunos relatos que entonces estaban inéditos y que pertenecían a su futuro libro La guerra, el mar y otros excesos, libro que muy pronto pondría en circulación la editorial bonaerense Emecé con prólogo de Jorge Luis Borges. Presidió el acto José María Pemán y José Manuel García Gómez presentó a Quiñones como "el más grande y noble entre los jóvenes prosistas andaluces". El miércoles 11 de marzo el Aula de Literatura del Ateneo llevó a cabo un homenaje al poeta sevillano Luis Cernuda. En él tomaron parte José Manuel García Gómez, José María Pemán que leyó un soneto dedicado a Cernuda, Pilar Paz Pasamar, Manuel Adrada y Joaquín Piserra. Al homenaje a Cernuda se sumaron en la distancia Gerardo Diego, José García Nieto, Rolando Steiner, Luis Rosales, Antonio Gala, José Manuel Caballero Bonald, José Luis Cano, Félix Grande, Luis Feria y Fernando Quiñones. El 14 de marzo de 1964 se puso punto final al ciclo de actividades culturales propuestas por el Aula de Literatura del Ateneo con el escritor Félix Ros que analizó la poesía española de los últimos veinticinco años. No puede olvidarse la activa participación de José Manuel García Gómez en el Aula de Literatura del Ateneo de Sevilla al que acudiría en numerosas ocasiones como conferenciante ahondando en la obra de Antonio Machado, de Federico García Lorca y de otros poetas contemporáneos.
- Recibe en el mes de julio la Flor Natural de los primeros Juegos Florales Sindicales por su poema "Parte de paz". La nota de Diario de Cádiz lo contaba del siguiente modo: Diario de Cádiz experimenta una gratísima satisfacción con esta flor natural que sirve de premio a José Manuel García Gómez, miembro de esta casa y director de la página literaria quincenal que tan rápidamente ha sabido acreditarse entre nuestros lectores amantes de las letras. García Gómez poeta de gran sensibilidad y de honda inspiración obtiene un justificado ascenso en su ya espléndida madurez y nosotros nos sentimos plenamente solidarizados con él en esta nueva victoria que viene a corroborar sus espléndidas perspectivas en el campo de la poesía. El acto de entrega de esta Flor natural se celebró el 16 de julio de 1964 en el Teatro de Verano José María Pemán. El escritor arcense Jesús de las Cuevas fue mantenedor de un acto en el que también resultó premiado el poeta granadino Rafael Guillén por su trabajo "Amor y pan".
- José Manuel García Gómez formó parte en agosto de 1964 de los actos programados con motivo de la decimoquinta edición de los Cursos de Verano de la Universidad de Sevilla que cada año se celebraban en Cádiz. José Manuel García Gómez intervino el día 22 con una conferencia titulada "En torno a la poesía popular española".
1967
- Pregona el 10 de marzo la Semana Santa de Cádiz.
- Reaparece Caleta en el mes de agosto cuya publicación quedó interrumpida a finales de los años cincuenta. Caleta regresa con un número extraordinario que celebra el setenta cumpleaños de José María Pemán.
1968
- Publica Cádiz, una guía de la ciudad a todo color que ve la luz con la editorial leonesa Everest.
1969
- Publica el poemario En medio de las olas, blanca y bella oda a Cádiz, a decir de Vicente Aleixandre. En medio de las olas es un poemario claro en el que el poeta canta a su ciudad con emoción mirándose en la inmensa plenitud sonora de su mar al que cantará sucesivas veces. La ciudad que decía amar sobre todas las cosas es el motivo de inspiración de este poemario cargado de luz en el que nada queda sometido a la oscuridad o al dolor. Cuando publica En medio de las olas el poeta hace ya algunos años que ha contraído matrimonio con Catalina Gil Jiménez con la que tendrá tres hijos.
- Ve la luz un nuevo número de Caleta que abre el poema "El aeda" que Ricardo Molina entrega a la redacción de la revista poco antes de su muerte.
1970
- Funda en Cádiz el Colegio Argantonio, su gran obra en la que desarrolla su otra gran pasión, la pedagógica. Será director de su colegio hasta la fecha de su muerte en 1994.
1973
- Se encarga de cuidar la edición de Primer adiós, un libro de poemas póstumo de Pedro Pérez-Clotet.
1976
- Se publica el último número de la revista Caleta en un hermoso número que rinde homenaje a Miguel Martínez del Cerro y a Pedro Pérez Clotet.
1977
- José Manuel García Gómez publica sus Cuatro canciones para Manuel de Falla, homenaje al músico gaditano en el que destaca la trasparencia del verso del poeta que no necesita de recargamientos o adornos para definirse. La Andalucía espiritual del músico se pasea en los cuatro poemas que conforman este breve libro de José Manuel García Gómez que forma un díptico de sensaciones con En medio de las olas.
1980
- Pregona la Semana Santa de Cádiz por segunda vez. Será junto a Francisco Montero Galvache el único en hacerlo en más de una ocasión.
1994
- Fallece en Cádiz un día aciago del mes de febrero. Su capilla ardiente queda instalada en el Colegio Argantonio al que dedicó buena parte de su vida.
1995
- Recibe a título póstumo la Medalla del Trimilenario de la ciudad a la que decía amar sobre todas las cosas.
- Su hijo José Manuel García Gil recupera la revista Caleta -ahora de literatura y pensamiento- junto a Alejandro Luque de Diego.
2009
- Se estrena el documental En medio de las olas de Pepe Freire y Luis García Gil, otro de los hijos del poeta gaditano, y en el que se reivindica su memoria literaria. Ese mismo año Luis García Gil publica el libro José Manuel García Gómez, un poeta en medio de las olas que incluye una cuidada antología de su obra como poeta, articulista y conferenciante.
2018
- Luis García Gil publica La noche gaditana de Jean Cocteau, entre la memoria, la ficción y el ensayo. Un viaje en el tiempo a 1960 cuando José Manuel García Gómez se encuentra con Jean Cocteau, invitado a los Cursos de Verano que la Universidad de Sevilla organizaba en Cádiz.
2024
- El Ayuntamiento de Cádiz decide incluir el nombre de José Manuel García Gómez en el callejero de la ciudad aunque no se haga en la calle 24 de julio como era deseo de la familia. En este caso el comportamiento de los vecinos deja mucho que desear sobre todo cuando tienen la ligereza de proponer como alternativa la calle Tamarindos por ser la que vivió el poeta desconociendo que la verdadera calle del poeta durante más de 40 años de vida fue la calle Cervantes.
