Pensamiento de amor

El poema «Pensamiento de amor» se publica en la octava marea de Caleta. Es de esa serie de poemas que debieron formar parte del libro nunca aparecido de José Manuel García Gómez, «La pared íntima». Se encomienda a un verso de Vicente Aleixandre. Dios bendice a los amantes. Todo es aquí proclamación del amor naciente que el verso suspira en la hoja. Bonito oxímoron, «oscura claridad» en este poema de celebración del amor que teme en su desenlace que algo rompa esa armonía y ese ser los dos en uno.

PENSAMIENTO DE AMOR

¿Cómo serás tú sin amor?

V.A

Ese día vendrá. Vendrá de pronto

y viviremos juntos al olor de la noche.

Será tan nuevo para ti

que no tendremos nombre para darlo;

le llamaremos atardecer, alcoba, hora

de dos. Y Dios bendecirá nuestra comida.

 

Iremos descubriendo de la mano

este mundo y aquel color, aquella hoja,

aquel rincón, para apagar la luz

y decir «aquí te amo», «aquí la oscura

soledad», «aquí el abrazo

y el olor de tu piel».

Aquí te amo. Nadie puede decir.

Aquí te tengo. Tu quehacer

ya no es otro que tenerme, que llevarme

como si fuera tuyo, desde siempre,

como si siempre te hubieras visto

en los ojos, en el espejo de la voz

que le ha dicho: «vente», «escúchame»,

«ese vuelo»…

 

Te digo que ese día vendrá.

Aquí tú, aquí los dos

y Dios bendecirá nuestra comida

cuando el color del pan nos llegue

hasta la mano,

y el olor se nos suba a la mejilla.

 

Qué oscura claridad; qué abrazo justo,

qué olor el de tu blusa,

qué nuevo hombre

sobre la palma de tu mano.

 

Y luego «el sitio», «allí», » la sangre

recién nacida»…

 

Estoy aquí, te tengo…

¿Cómo serás tú sin amor?

Cómo seré si un día dejo

de ser en ti,

si tu amor cambia

el acento de voz que va a buscarte.

 

Pero el día vendrá. Y ya decirlo

es un modo de ser los dos en uno.

Y llamar «noche» y decir «ese día vendrá»

es pensar

que mañana

iremos a cantar de madrugada.